¿Y si un edificio tuviera una vida útil infinita? ¿Y si los escombros se pudieran convertir en fuente de nuevos materiales? ¿Cómo podemos reducir la huella de carbono en construcción? Este es el ambicioso objetivo del concepto “Cradle to Cradle”, aplicado a nuestro sector. Un enfoque disruptivo, que busca cerrar los ciclos de producción y consumo, para transformar diseño, arquitectura y obra.
En este artículo, analizaremos cómo aplicar el “Cradle to Cradle” en construcción puede contribuir a crear un futuro más sostenible.
¿Qué es el ‘Cradle to Cradle’?
“Cradle to Cradle”, o «de la cuna a la cuna» en español, es un concepto de diseño de economía circular que imita la naturaleza, de manera que el residuo de un sistema se convierte en un nutriente para otro. Este innovador sistema busca transformar la forma en que diseñamos y producimos bienes. En lugar de seguir un modelo lineal de «extraer, fabricar, desechar», este enfoque imita los ciclos naturales, donde los materiales se reutilizan continuamente, ofreciendo una segunda vida y sin generar residuos.
Es decir, el “Cradle to Cradle” busca crear productos que, al final de su vida útil, no se conviertan en basura, sino en alimento para nuevos ciclos de producción: los materiales utilizados en un producto se diseñan para ser reutilizados o biodegradados, sin dejar huella negativa en el medio ambiente. Este diseño basado en la economía circular puede aplicarse en cualquier sector. Y, el de la construcción, no es una excepción.
¿Cómo se aplica el ‘Cradle to Cradle’ en construcción?
Aplicar el “Cradle to Cradle” en construcción implica un cambio radical en la forma tradicional de concebir los edificios. En lugar de estructuras estáticas y lineales, se buscan edificios dinámicos y circulares, que se integren en los ciclos naturales y generen un impacto positivo en el entorno.
Para ello, por ejemplo, se prioriza el uso de materiales reciclados y reciclables, se emplean sistemas de energía renovable, se practica una gestión eficiente del agua y se fomenta la reducción de los residuos.
Tener en cuenta el ciclo de vida de los materiales
En ConstruNext diseñamos nuestros proyectos teniendo en cuenta el ciclo de vida de los materiales empleados, siempre que es posible, para que tengan múltiples vidas. Así, por ejemplo, elementos como la madera, el vidrio, los gresites, el cableado eléctrico, la moqueta o el cartón yeso, se eligen pensando en su origen y usos futuros.
¿Qué significa? Por ejemplo, cuando instalamos paredes de cartón yeso -conocido popularmente como pladur- en una obra, priorizamos no pintarlo, con el objetivo que pueda reciclarse al 100% en el futuro. No solamente se trata de reutilizar, si no de pensar también en un posible desensamblaje.
Favorecer el uso de energías renovables
Diseñar los edificios pensando en que tengan la capacidad de generar su propia energía a través de fuentes renovables es otro de los principios clave del “Cradle to Cradle” en construcción. En ConstruNext, además, hemos desarrollado estrategias para favorecer la máxima eficiencia energética posible. Por ejemplo, a través de modelos de simulación energética, podemos estudiar el comportamiento térmico de un edificio. Esto nos permite implementar las soluciones idóneas que garanticen una certificación energética A.
También valoramos aspectos como cuáles serán las demandas y los posibles consumos energéticos, para asegurar una situación de confort de los futuros ocupantes.
Gestionar el agua de manera eficiente
Igual que, cuando reformamos un edificio, miramos previamente qué materiales podemos volver a utilizar, en ConstruNext implementamos sistemas eficientes de gestión del agua durante la obra. Por ejemplo, se implementan sistemas de recogida y reutilización de agua de lluvia.
Cuando hablamos del “Cradle to Cradle” en construcción hay que tener en cuenta aspectos como la instalación de sistemas de captación de agua como fuente alternativa, la implementación de sistemas de tratamiento para su reutilización o el uso de otras tecnologías avanzadas. Son acciones que pueden reducir significativamente el consumo de agua.
Reducir los residuos
Antes de empezar, vamos a ver qué podemos aprovechar. Con esta premisa, que empieza por evitar construir de cero siempre que es posible, reforzamos otro de los principios clave del “Cradle to Cradle” en construcción. Así, por ejemplo, se reutilizan los gresites o cerámica para la construcción de nuevos baños; se da una segunda vida a una moqueta, trasladándola a otro espacio en el que sí pueda cumplir su función; o se reaprovecha el cableado eléctrico que está en buen estado.
En algunos casos, en ConstruNext incluso hemos ido más allá: El vidrio procedente de los ventanales de edificios en desuso se ha convertido en nuevas botellas; e incluso un bloque de escaleras se puede transformar en la base para una mesa.
En conclusión: trabajar hoy, pensando en el futuro
Aplicar el “Cradle to Cradle” en construcción es dar una visión transformadora a nuestra profesión, en la que los edificios, más allá de su funcionalidad presente, se convierten en estructuras usables a largo plazo. Un trabajo que empieza incluso antes de poner la primera piedra, en beneficio de las personas y el medio ambiente.
Siguiendo nuestro lema, “Building Future”, en ConstruNext trabajamos para dar una nueva vida a los espacios, con la premisa de hacerlos más sostenibles y duraderos.
En este artículo te contamos cómo aplicar una construcción sostenible.